Preparación del terreno

El arándano cultivado se puede plantar tanto en la llanura como en la colina o en la montaña, si se eligen las variedades adecuadas para la ubicación y respetando sus requisitos con respecto al medio ambiente, el suelo, el clima y el agua. Existen suelos con baja favorabilidad, como los suelos arcillosos, impermeables o los suelos arenosos, que son pobres en aporte de nutrientes y con baja capacidad de retención de agua. Para el cultivo exitoso del arándano en estos suelos, es necesario realizar trabajos agrícolas con aporte de turba ácida, azufre, aserrín para corregir los parámetros en el sustrato de cultivo. Sin embargo, no en cualquier ubicación es económicamente factible modificar los parámetros del suelo para satisfacer las necesidades del arándano.