Cheesecake de arándanos

Un pastel fino y cremoso, perfecto como postre en los calurosos días de verano. Sírvalo frío, junto con una salsa espesa de arándanos, y si no lo consume todo, guárdelo en el refrigerador.

Ingredientes:
175 g de galletas digestivas, 75 g de mantequilla derretida, 600 g de queso crema tipo Philadelphia, 210 g de azúcar glas, 1 cucharada de almidón de maíz, 1 vaina de vainilla, 150 ml de nata líquida, 3 huevos, 200 g de arándanos.

Modo de preparación:
Precaliente el horno a 150°C. Desmenuce las galletas y mézclelas con la mantequilla derretida en un bol hasta obtener una pasta arenosa. Vierta la mezcla en un molde para tarta, forrado con papel de hornear, y presione para cubrir el fondo y las paredes del recipiente. En un bol grande, bata los huevos con 130 gramos de azúcar, añada el queso crema, las semillas de vainilla y el almidón de maíz, y mezcle enérgicamente. Con ayuda de una batidora, bata la nata líquida hasta que se convierta en nata montada e incorpórela delicadamente a la mezcla de queso con una espátula. Vierta la mezcla de queso sobre la base de galletas en el molde. Hornee durante 45 minutos y deje que el cheesecake se enfríe en el horno. Mientras tanto, limpie y lave los arándanos, póngalos en un bol con el resto del azúcar y aplástelos ligeramente hasta obtener una salsa espesa, que meterá en el refrigerador. Sirva el cheesecake frío, con mucha salsa.

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