INGREDIENTES (bandeja de 35×25 cm)
5 huevos, 110 g de azúcar, 110 g de harina, 1 vaina de vainilla, 1 pizca de sal, 250 g de mermelada de arándanos, 50 g de chocolate blanco (para decorar), frutos del bosque (para decorar)
Modo de preparación:
Separamos las claras de las yemas y las ponemos en dos recipientes separados. Añadimos el azúcar a las yemas y las semillas de la vaina de vainilla y batimos hasta que se aclaren y doblen su volumen. Añadimos la sal a las claras y las batimos hasta que no se caigan de las varillas de la batidora. Añadimos, en 2-3 veces, las yemas a las claras y mezclamos con cuidado, de abajo hacia arriba. Tamizamos la harina directamente sobre la composición obtenida. Mezclamos de nuevo, con cuidado, de abajo hacia arriba, hasta homogeneizar. Engrasamos una bandeja con un poco de mantequilla y papel de hornear y añadimos la composición. La nivelamos con cuidado y horneamos el rollo en el horno precalentado a 180°C durante 10-12 minutos. Volcamos la base del rollo sobre un papel de hornear húmedo y retiramos con cuidado el papel de hornear caliente. Lo envolvemos con cuidado en el papel de hornear húmedo, apretamos los extremos y luego envolvemos el rollo en un paño de algodón húmedo. Dejamos que el rollo se enfríe por completo, luego retiramos el paño y el papel de hornear. Untamos la superficie del rollo con la mermelada de arándanos y lo enrollamos con cuidado. Envolvemos el rollo en film de plástico alimentario y lo metemos en el frigorífico durante 30 minutos. Después del reposo, adornamos el rollo con chocolate blanco derretido y frutas, arándanos y frambuesas, o lo espolvoreamos con azúcar avainillado. Lo cortamos en rodajas y lo servimos con gusto. ¡Está delicioso!
Autor: Laura Adamache